25
Ago

La Motivación y el Liderazgo Incrementan el Rendimiento Laboral

Sumario:

Un buen líder requiere carisma, poder de convencimiento, habilidades, actuar con sensibilidad, ser analítico en el diseño de estrategias, comportarse con principios y valores morales, asume retos y le incomodan los favoritismos personales. También es creativo, asertivo, respetuoso y correcto en sus expresiones para el manejo de situaciones complejas y en el trato con las demás personas.

Más allá de conocer las competencias y responsabilidades de las personas en su cargo, así como los objetivos de la organización, el líder con su espíritu de lucha para lograr el bien común, también requiere de un ambiente propicio para poner en práctica la interrelación entre liderazgo y la motivación con la finalidad de promover y estimular el desarrollo de las personas dentro del contexto laboral. De esta manera, los trabajadores se sentirán con más libertad para participar en los asuntos de la empresa y con la mejor disposición de aportar un alto desempeño.

El líder efectivo piensa primero en el bien del equipo antes que en su propio bienestar. Tiene la capacidad de inspirar y de influir, positivamente, en otras personas para lograr los objetivos. El buen líder requiere carisma, poder de convencimiento, habilidades, actuar con sensibilidad, ser analítico en el diseño de estrategias, comportarse con principios y valores morales, asume retos y le desagradan los favoritismos personales. También es creativo, asertivo, respetuoso y correcto en sus expresiones para el manejo de situaciones complejas y en el trato con las demás personas, entre otros aspectos.

La motivación del líder es pieza clave para influir sobre el grupo. “El líder representa la energía de la organización, es el que contagia a los demás un ritmo de trabajo”, según afirma Ángel Taboada Noveli, en su libro La persuasión: el Poder del Líder (edición 2005).

Es importante aclarar que “la motivación implica un impulso hacia un resultado, mientras que la satisfacción es el resultado ya experimentado”. Esta distinción fue hecha por KOONTZ, H. & WEIHRICH, H. (1.999). Administración perspectiva global. México: Mc Graw Hill, 11° Edición, Pág. 503.

Cabe destacar que la comunicación es un factor clave, debe ser creíble y congruente para orientar las decisiones y esfuerzos del grupo. Así los empleados se sentirán más comprometidos y conectados con su trabajo, lo que refuerza el sentimiento de afiliación del grupo y la identidad con la institución, entre otros aspectos.

En un estudio realizado en la empresa de servicios de Lima Metropolitana, se comprobó que la motivación y el liderazgo se relacionan positivamente con el rendimiento laboral. “Esto implica que al incrementarse los niveles de la motivación se incrementa, correlativamente, el rendimiento laboral. Igualmente, al incrementarse los niveles de liderazgo, aumenta el rendimiento laboral de los trabajadores. Los resultados coinciden con otras investigaciones sobre el tema, lo que corrobora nuestros hallazgos” (Gestión en el Tercer Milenio, Revista de Investigación de la Fac. de CC. Administrativas, UNMSM (Vol. 16, Nº 32, Lima, diciembre de 2013)

Esta investigación recomendó charlas y talleres de motivación laboral para los supervisores directos, a los efectos de “estimular al grupo a través de diversos medios (palabras, gestos o acciones)”.

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